Palma extraña

Temprano por la mañana

cercamon | 20 Octubre, 2009 20:03

Las calles se despiertan temprano, hablan entre ellas antes de que los primeros peatones pisen sus adoquines.

Se hace el vacío y en las calles sólo huele a pan recién hecho. Encuentro un resto de cerveza desparramada y pegajosa en el asfalto, al lado la botella educadamente colocada en la estrecha repisa de la ventana de unos bajos, ¡hay que darle las gracias a este tío!.

Los extranjeros son los primeros en pisar la calle; rumbo a sus trabajos, ojerosos y con rostros graves.

El semáforo se pone en verde y en rojo alternativamente para nadie.

Parece que ha caído un chaparrón pero son los robots de limpieza de las seis y media. Es ese cyborg pilotado por un hombre de azul, tras el cual camina otro azulado rugiendo aire en el suelo con una máquina que sale de su brazo.

En la cafetería los camareros hablan mientras sirven ensaimadas y tostadas restregadas con tomate a los parroquianos de cada mañana. El mismo periódico con lamparones de café; de todos los diarios el “Última Hora” parece tener la virtud de estar más sucio que el resto desde primera hora. Será por el papel o por la tinta.

Una chica fuma apoyando ambos codos en la mesa mientras lee el periódico. Sorbe el café con leche, y sorbe el humo intermitentemente, devora letras, acoge efusivamente los primeros inputs del día, ausente a lo que ocurre alrededor.

Afuera caen las hojas de los árboles, pasa una mujer otoñal frente a la ventana, labios apretados, cuello cerrado. Saboreo mi café antes de apresurarme a salir del bar.

Unas nubes amenazan a la ciudad, engullendo el día como una prolongación de la noche.

Carrer del vi

cercamon | 10 Octubre, 2009 17:31

El Carrer del Vi es estrecho y mal asfaltado, con rincones mugrientos repletos de humedad y moho. La calle es recorrida por una brisa húmeda y penetrante. Cuando te adentras en esta calle por primera vez resulta inhóspita, a medida que la frecuentas le empiezas a coger cariño porque es diferente del resto. Es además, una de esas calles magnéticas, donde encuentras personas con las que hace poco pensaste, o te cruzas con personajes de la ciudad, gente que ves hace tiempo y que siempre te ha intrigado conocer.

Arquitectónicamente es una calle de contrastes que combina viviendas de diseño con viviendas humildes de portales estrechos y techos bajos. Estas últimas parecen más una prolongación de la calle, prácticamente te sientes dentro de la casa, paseas distraído la vista entre la ropa interior colgada en la ventana, ese sujetador granate tan llamativo!, ese olor que viene de la cocina de coles y carne hervida, hasta que de pronto te interrumpe alguno que otro grito desde dentro de la casa y aceleras el paso temeroso de que te echen también de la calle, que también es la casa.

Me da la impresión de que es un lugar lleno de historias y vivencias de otras personas. Prueba de ello es el antiguo Hostal Pons, lugar enigmático y escondido, con comentarios realizados en Internet por antiguos clientes de lo más divertidos del tipo:

“If you had a Mallorquin grandmother, her house might look like this, “it is not that bad and I didn't encounter any bed bugs “

Es una pensión en la que verás entrar a viajeros solitarios, gente de paso y mochileros extranjeros.

En la calle también se encuentra la fachada del colegio San Alfonso de los teatinos, colegio sin letrero que indique su nombre, y que muchos vecinos de Palma no conocen a pesar de estar situado en un lugar tan céntrico. De hecho, el único cartel que hay es el que indica que ese casal fue habitado por el corsario mallorquín Antoni Barceló en el siglo XVIII. Sin embargo, cuando hay elecciones el lugar desvela sus misterios al abrirse como colegio electoral. Dentro del casal en el que antiguamente el corsario Toni debía pasear con casaca y peluca blanca viven algunos curas y niños internos, cuando pasas junto alguna de sus persianas por la noche oirás la televisión encendida, o a varias personas que hablan; en ese momento intento imaginarme sus vidas, transmutarme en ellos, hacer el esfuerzo mental de imaginar lo que están viendo, tocando, sintiendo.. Frente al colegio encontramos el único comercio de la calle, se llama “El sibarita”, establecimiento que con valentía se ha instalado en esta calle pero que no es un comercio al uso pues casi nunca está abierto.

Tras la fachada izquierda de esta calle según vamos en dirección al mar se encuentra una las manzanas más interesantes de Palma, la que bordea el Carrer del Vi, Apuntadores, Na Gloria, Montenegro y Sant Feliu, una manzana heptagonal, enorme, la más gruesa de esa zona del casco antiguo, de jardines perfumados y boscosos donde crecen palmeras. Manzana de contrastes, de calles sin salida que se adentran en el bloque como cicatrices urbanas como Carrer Cal Marques, callejuela de olor intenso a amoniaco y manchas en los bajos de las paredes.

Carrer Can CaceresAquí se supone que vivió el poeta Añbert Vigoleis

 
Accessible and Valid XHTML 1.0 Strict and CSS
Powered by LifeType - Design by BalearWeb